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Seis consejos para una gestión creativa: para la innovación, el tamaño de la empresa no cuenta

Seis consejos para una gestión creativa: para la innovación, el tamaño de la empresa no cuenta
Si bien las grandes firmas son las que más recursos invierten en R&D y registran mayor cantidad de patentes, no tienen exclusividad sobre la creatividad
Por Alejandro Zappe *
21.10.2019 09.34hs Management

Ya que las grandes multinacionales que registran año a año miles de patentes, con presupuestos millonarios y laboratorios de investigación con las mentes más brillantes del mundo, en general tendemos a menospreciar las capacidades de generar e implementar nuevas ideas por parte de empresas más pequeñas.

La pregunta que subyace es, ¿la creatividad e innovación son propiedad de las empresas grandes?

Hay una gran confusión entre innovación y creatividad. Las empresas suelen usarlas indistintamente. Según William Coyne, vice presidente de I&D de 3M, "creatividad es pensar en ideas nuevas y apropiadas, mientras que la innovación es la implementación exitosa de esas ideas dentro de la organización. En otras palabras, creatividad es el concepto y la innovación es el proceso".

He participado en varias sesiones de creatividad en las que la idea más votada terminaba siendo "la que estaba en el cajóndesde hace un año". ¿Qué pasó?, ¿Por qué no se implementó?

¿Qué hace falta para que el proceso de innovación no quede en una muy buena idea archivada; o una arenga motivacional, que todos escuchan, pero que nadie hace propia?: trabajar en el proceso.

Para concretar esto, hay algunas cuestiones clave:

1) Escuchar al cliente

La organización entera tiene que enfocarse en el cliente. Y no solamente en el cliente, sino también si fuera el caso, en el cliente del cliente.

En un mundo de big data, los que conozcan y empaticen con las necesidades reales del cliente tendrán la ventaja competitiva. Pero para que ello ocurra, la estructura organizacional entera tiene que reformatearse.

2) Eliminar los silos

Democratizar la información es imperativo en una estructura orientada al cliente. Hay que forzar la velocidad de circulación de la información y permitir que todos puedan tener acceso a ella. Es nuestra sangre, de ella depende nuestro futuro.

3) Alineación

Los líderes tienen un papel importante gestionando la cultura de la organización para animar a todos a involucrarse en este proceso. Cada individuo aporta diferentes experiencias y perspectivas que pueden ayudar en la identificación y desarrollo de nuevas ideas. El mensaje organizacional no debe permitir ambigüedades.

4) Foco

Es más productivo focalizar la búsqueda de nuevas ideas cerca de lo que sabemos hacer y somos buenos. Hay que conocer nuestras capacidades organizacionales y pensando en ellas, concentrar nuestra búsqueda.

5) Acceso rápido a los recursos

Cuando se descubre una idea valiosa, los líderes deben asignar rápidamente recursos para desarrollar y modelizar la idea. Cuanto más heterogéneos sean los equipos que aterricen ese nuevo concepto, mejor.

En este punto las empresas pequeñas pueden sacar varios cuerpos de ventaja a las grandes. No hay partidas presupuestarias que reasignar con aprobaciones transnacionales. Solo convencer a los actores adecuados. El mayor enemigo de la innovación no es el riesgo, sino la inercia. Y en este punto, las Pyme tienen un punto a su favor.

6) Medir la innovación

Lo que no se mide no se puede mejorar. La creatividad es subjetiva, por lo que es complicada de medir. La innovación, por otra parte, es completamente medible. Como todo proceso, debe tener métricas que nos indiquen como lo estamos haciendo, y esas métricas deben estar disponibles para todos en la organización.

Y un paso más, para hacer carne este concepto: incluir la innovación como parte de las descripciones de empleo y los criterios de evaluación de la empresa. Si los esquemas de remuneración variable no están vinculados al desarrollo de ninguna actividad de innovación, estaremos enviando un mensaje en la dirección contraria. Todo comunica.

Las empresas que trabajen con rigor el proceso de innovación pueden generar un diferencial con respecto a sus competidores. No importa su tamaño. Todos pueden (y deben) innovar. Es mejor irrumpir, que ser irrumpido.

* Alejandro Zappe es Director de aqnitio.

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